18.6.06

Peor es nada...

El domingo 11 de junio pasado tocó en General Roca la banda uruguaya La Vela Puerca. Fue la última presentación de su gira 2mil6 por el sur Argentino. Alrededor de 500 personas presenciaron el recital y pagaron entre $20 y $25 la entrada. Pero éste no fue el mismo show que la banda presentó en Neuquén y que costó lo mismo. La mitad del escenario, la mitad del sonido y ¾ partes del repertorio de canciones pegadizas: así fue Roca en comparación.

“Bandas así no se pueden dejar pasar”, me dijo un amigo emocionado. Le hice caso, junté los 25 pesos para la entrada y lo acompañé el sábado (10 de junio) al Club Independiente de Neuquén, en donde se prendió La Vela y apestó a rock.

Pero para mi amigo no fue suficiente un solo show, de casi 3 horas, para transpirar y bailar con su grupo favorito y otras 2000 personas. No, él quería más, y entonces viajamos a Roca para saltar y bailar con lo que fue el cuarto recital de los uruguayos en la región –antes tocaron en Bariloche y en Plaza Huincul-, y el último de su gira 2006.

Cayó un domingo, día raro para un recital de éste tipo. Llegamos a las 9, con la ansiedad de vivir otra fiesta musical, rockera y nocturna. Hacía frío, pero aguantamos firmes hasta que las puertas del Polideportivo El Progreso se abrieron al público. Era la última fecha de una gira de dos semanas de la banda y pensamos que iba a ser inolvidable, como la del día anterior: nos equivocamos.

En comparación con la fecha de Neuquén, La Vela presentó la mitad del escenario (el mismo pre-armado pero sin columnas laterales), casi la mitad del equipo de sonido y, además, tocaron menos temas -el recital duró poco más de una hora y media-. Pero la entrada salió lo mismo, 25 pesos. Claro que también existió otro factor de cambio: en Roca fueron al recital 500 personas aproximadamente (400 anticipadas -a $20- + puerta -a $25- + invitados).

Lo que habría que preguntarse es por qué dos recitales diferentes de una misma banda, tanto en calidad como en cantidad, con diferencia de un día y en dos ciudades del Alto Valle, cuestan lo mismo. ¿Será que la banda llegó cansada al final de la gira? ¿Fue diferente porque sabían que habían vendido menos entradas anticipadas? ¿Porque Roca es más chico? ¿Acaso debido a que la productora perdía dinero? Nunca lo sabremos. En todo caso, lo que de verdad importa es si fue algo justo para la gente.

Nosotros disfrutamos de los dos recitales y de la música, La Vela se esforzó por hacer de cada noche un festival. Aún así, nos quedó un sabor amargo que todavía no podemos olvidar: sabor a diferencia, a engaño, a injusticia.

*ambas fotos son de la página oficial de la banda