3.7.06

Un corte y volvemos

Mirando la Gente Pasar se despide de sus lectores fanáticos hasta después del receso invernal planteado en la Facultad. Dolorosamente no contaremos con más consignas que nos lleven a producir material para este blog hasta agosto, cuando reanudemos nuestra actividad académica.

Sin embargo, tenemos en claro que no debemos utilizar este mes como un descanso ocioso. Con todo lo que julio significa para nosotros, lo entendemos como un mes para reflexionar sobre lo realizado y planificar lo próximo.

Por estos motivos deseamos que recuerden sus veranos mostrándoles algunas escenas de un clásico del cine argentino.

Les dejamos nuestros mejores deseo para este receso y esperamos reencontrarnos con todas las energías renovadas.

Hasta la vuelta.

21.6.06

El Mundial no es todo

El Mundial está a punto caramelo, el sábado próximo comienzan los octavos de final. La Argentina buscará frente al duro y estructurado equipo mexicano meterse entre los ocho mejores equipos del mundo.

La fiebre celeste y blanca se ha apoderado de nosotros con gran vehemencia, la exultación crece día a día, las vidrieras de los comercios de General Roca se encuentran teñidas de celeste y blanco, las banderas blanquicelestes cuelgan de los balcones y ventanas, la gente camina feliz, ostentando la camiseta argentina.

Pero los argentinos ¿deberíamos alegrarnos tanto por la disputa de un Mundial? En nuestro país -casualidad o no- durante el desarrollo de una copa mundial nuestros políticos han realizado una serie de hechos poco gratos, que han ido en desmedro del ciudadano argentino, que han generado pobreza, desocupación y desesperación en nuestro país.

En el Mundial 90, cuando Sergio Goycochea se lucía y tenía sus momentos de fama y gloria atajando disparos desde los doce pasos, Carlos Menem también se “floreaba” ratificando el indulto a los militares y firmando un decreto que adjudicaba Entel al grupo Bell y telefónica. Como si esto fuera poco, el gobierno anunciaba que se privatizaría también el servicio domiciliario de gas.

En 1994, durante el desarrollo de la copa del mundo que se llevó a cabo en Estados Unidos, en el cual a Maradona “le cortaron la piernas”, Domingo Cavallo, en ese entonces ministro de economía, llevaba adelante el sistema privado de jubilaciones.

En el Mundial de Francia 98, mientras festejábamos el triunfo contra Inglaterra, se aprobaba un nuevo paquete impositivo que planteaba, entre otras cosas, extender la aplicación del IVA a nuevos sectores, como medicina privada, TV por cable o publicidad y subir el impuesto interno al tabaco, gaseosas, agua mineral y bebidas alcohólicas.

Y finalmente, en el 2002, en la copa mundial que se realizó en Corea y Japón, el corralito no sólo se apoderaba de los ahorros de los argentinos, sino que también atrapaba las ilusiones de Argentina de consagrarse campeón.

¿Qué párrafo tendremos que agregar dedicado a este mundial dentro de cuatro años?

Mi vecino, el residuo

El trayecto es siempre el mismo. Mendoza, doblamos en Tucumán y de ahí hasta Italia y el “Canalito”. Negocios a lo largo de todo el centro, gente que pasea o trabaja, vendedores ambulantes, autos y bicicletas. Muchas rebeldes y sueltas baldosas comparten veredas con las más firmes y cementadas, entre árboles que en esta época sacan a relucir sus ramas resquebrajadas por los años mientras hacen fuerza por levantar las aceras.

Desde una ventana escucho una canción tan pegadiza como odiosa precedida de un personaje que se hace pasar por un “mano santa” brasilero habla a sus oyentes de una hora mágica, de la clave de la felicidad. La parada es obligada, me intriga el motivo del discurso de este “curaca” carioca que habla sobre el portal a una vida nueva, pero no alcanza a terminar cuando al ritmo de una melodía infantil, un hombre canta “de veinte a veintidós, la basura la sacás vos, o yo, según…”

Era una publicidad que intentaba ordenar a los vecinos de General Roca en cuanto al horario para retirar los residuos de su casa. Sin embargo, me pareció que la gente de esta ciudad no miraba televisión ni escuchaba radio, porque mientras caminaba, dos bolsas colgaban de un canasto acusando la rotura por parte de algún animal callejero a las seis de la tarde.

Más allá de las campañas organizadas por la Municipalidad y pese a la insistencia a partir de lo que se publicó en los medios, los vecinos de la comuna parecen hacer caso omiso a lo aconsejado por las autoridades. La calle Mendoza parece ser un parámetro que muestra a las claras, dos realidades en lo que respecta a la basura en la calle.

Hacia el oeste de la ciudad, principalmente en la zona céntrica de General Roca, se observa una relativa limpieza. Sin embargo, las veredas hacia el este exponen residuos de todo tipo: latas de gaseosa, botellas vacías, papeles, bolsas rotas y hasta algún pañal. No todo termina en ese sector, al cruzar la vía la realidad no cambia. El sector que limita con los rieles, y también hacia su interior, dan muestra de la falta de conciencia ambiental por parte de los vecinos, allí también hay papeles, cartones, alambres y demás desperdicios.

Todo lo anterior tiene que ver con materia inorgánica, sin tener en cuenta los desperdicios provenientes de las mascotas de los vecinos que después de pasear a sus perros contribuyen con el “abono” de las veredas roquenses.

A pocos meses de la campaña impulsada por el municipio la idiosincrasia en la ciudad con respecto a la higiene no tiende a cambiar. La basura comparte caminatas con los ciudadanos y los animales sueltos se alimentan de los residuos sacados fuera de horario. “De veinte a veintidós, la basura la saca"... ¿Quién?

Perros callejeros: la historia sin fin

Es un problema diario en la ciudad, tanto en los barrios como en la zona céntrica, y parece no tener solución. Son los “perros callejeros”, sueltos, abandonados, vagabundos. Hace ocho años que General Roca no tiene perrera y en su reemplazo está la Asociación Protectora de Animales (A.P.A).

Las voces oficiales de referencia acerca del tema no abundan, como tampoco las soluciones. Aunque sí es frecuente observar botellas con agua en los patios y las veredas; jaurías de perros protegiendo su territorio en las calles y pocos vecinos preocupados.

Haide Cuevas, presidenta de A.P.A, es una de las personas que más se interesa y más sabe sobre la situación. Por eso, en MGP, fuimos a habar con ella. Esto fue lo que nos contó:

- ¿Qué hay de verdadero en la frase: “lo de los perros callejeros es un problema social”?
Todo. La situación de los animales abandonados es difícil de resolver porque el problema es la gente, que se acuerda de los animales solo en su día, el resto del año solo los abandonan y los vienen a dejar acá sin consideración alguna”. Los animales abandonados son un problema social, un problema de todos.

- Tal y como está la situación en Roca, ¿hay alguna forma de resolverlo?
Solo se puede resolver cuando todas las personas nos responsabilicemos y nos comprometamos de verdad con nuestros animales.

- ¿Cuál es la situación de la Asociación en la actualidad?
El A.P.A funciona desde 1997 y hoy se encuentra saturado. Tenemos y cuidamos diariamente más de 250 perros y no recibimos ningún tipo de ayuda de la municipalidad. Ni siquiera subsidios para, por ejemplo, poder comprar una camioneta. Igual, en 4 años, ya dimos en adopción más de 5500 perros y seguimos trabajando.

- Pero entonces ¿cómo se mantienen?
Nos sustentamos con la colaboración de la gente y con una cuota que aportan los socios del organismo. Esto es un esfuerzo en conjunto y necesitamos la ayuda de la gente todos los días, por más chica o humilde que sea.

- ¿Algún mensaje para los ciudadanos roquenses?
Sí, que se comprometan con los animales y con su cuidado. Que se preocupen por la situación, que es un problema para nosotros y un sufrimiento para los animales. Que ayuden, que vengan. Siempre estamos necesitando ayuda.

20.6.06

No apta para ciegos

Para una persona no vidente caminar por las calles de General Roca se convierte en una verdadera odisea. Baldosas sueltas, falta de rampas y escasez de señalización son algunos de los obstáculos que deben sortear a diario. Javier (31) es ciego y explica cómo afectan en su vida cotidiana estos problemas arquitectónicos.

- ¿La ciudad de General Roca está acondicionada adecuadamente para que las personas no videntes puedan transitar sin mayores inconvenientes?
- No, de ninguna manera. En las zonas alejadas del centro de la ciudad es muy peligroso caminar por las veredas, ya que en muchas esquinas no hay rampas y las que hay, en su mayoría están mal construidas. Algunas veredas están rotas, con los escombros tirados y además no hay semáforos especiales para nosotros. En el centro la situación arquitectónica mejora un poquito, pero igualmente no son las condiciones ideales para que las personas no videntes transiten. La Municipalidad debería ponerse las pilas, ya que ellos son los responsables de esta situación.

Otro problema con el que Javier debe lidiar a diario es la falta de señalización. “La ciudad no está bien señalizada para que los ciegos transitemos sin problemas, cuando se están realizando obras hay señales de precauciones para las personas que ven pero no hay prevenciones para nosotros”, advierte Javier. “Es muy peligroso, te podés chocar con un andamio o caerte en un pozo tranquilamente”, finaliza.

- Cuando tenés que ir a realizar un trámite a un banco de General Roca ¿podés ir a hacerlo sin dificultades?
- El banco al que voy no tiene rampas, me las tengo que tratar de arreglar y acceder al edificio por las escales. Aunque esto no debería suceder, yo me las trato de rebuscar de alguna manera, pero las personas que tienen problemas motrices cómo hacen para subir una escalera. Es imposible.

- ¿Este problema para poder acceder a un banco se te presenta únicamente en General Roca? - Hasta ahora sí, ya que por ejemplo en Neuquén el banco al que voy está muy bien acondicionado para las personas no videntes. El asunto es que es el mismo banco que el de Roca, nada más que el de acá es una sucursal chiquita. Las empresas, en este caso los bancos, no tienen en cuenta las pequeñas ciudades. No tendrían que hacer este tipo de diferencias entre una ciudad y otra.

Javier cree que los responsables de que la ciudad de Roca no esté acondicionada de manera adecuada para las personas no videntes son La Municipalidad, porque “no hacen nada para mejorar las calles, son muy irresponsables” y los diferentes medios de comunicación de la zona. “Los medios no dan a conocer las complejidades que tenemos los ciegos y los discapacitados en general para transitar por la ciudad. Si el periodismo es el cuarto poder, porqué no utiliza esa cualidad para concientizar a la gente y contarles los problemas que tenemos nosotros en la ciudad. Si hubiese más difusión la situación cambiaría”, reflexiona.

Javier, debido a su discapacidad visual, debe caminar con gran concentración para poder orientarse. “Yo camino mucho por la ciudad, siempre lo hago con mucha cautela y responsabilidad. Los ciegos tenemos que estar muy atentos a lo que tenemos alrededor, y en Roca esta atención debe duplicarse”.

Ciber-descontrol

La mayoría de los ciber-cafés de General Roca no cumplen con la Ordenanza Municipal (n° 3866) que los regula. Permiten a los menores de 18 años permanecer en el local después de las 12 de la noche, aprueban juegos con contenido de violencia y no tienen una delimitación de los sectores para adultos y para menores. Como si esto fuera poco, en algunos casos, los jóvenes menores de edad pueden acceder libremente a páginas pornográficas.

Hace unos días me encontraba en un ciber de la ciudad a la 1:00 am. Había ido con el fin de hacer un trabajo práctico, pero tuve que desistir e irme porque un insoportable bullicio reinaba en el local: risas, gritos e insultos eran propiciados por una gran cantidad de niños y jóvenes mientras, mimetizados frente a los monitores, mataban a disparos a sus contrincantes.

Esta situación es frecuente en diferentes cibers de la ciudad. Los comercios permiten que menores de edad permanezcan en el local después de las 12 de la noche y aprueban la utilización de juegos con contenido de violencia, lo cual está prohibido según los artículos 5 y 7 de la mencionada Ordenanza.

Los ciber-cafés, según el artículo 3 de la ordenanza, deberían tener delimitados los sectores para menores de 18 años y para adultos. Esto tampoco se cumple en la mayoría de los cibers de esta localidad. “No, no tenemos un sector exclusivo para menores de edad y otro para adultos, pero estamos trabajando para que dentro de un tiempo podamos contar con esta división”, manifestó Carla (27), empleada de un ciber café de la zona.

Con respecto al acceso a páginas pornográficas, el artículo 6 de la ordenanza prohíbe que menores de 18 años puedan ingresar a sitios web con contenido pornográfico. Este es otro de los artículos que violan muchos cibers de General Roca. Jorge (14) expresó que “en varios cibers nadie controla nada, yo entro a la página que quiero sin que nadie me controle”, y entre risas piadosas agregó: “yo no te voy a mentir, no todos los días, pero cada tanto entro a páginas pornográficas, están buenas y lo copado es que puedo hacerlo sin que nadie me diga nada”.

Hace aproximadamente 4 semanas clausuraron un ciber ubicado en la zona céntrica de la ciudad por tener un solo baño para el uso de los clientes. Lo llamativo es que a pocas cuadras del mismo funcionan normalmente otros cibers que no sólo no cumplen con el requisito de tener dos baños, sino que también violan los artículos consignados anteriormente.

18.6.06

Peor es nada...

El domingo 11 de junio pasado tocó en General Roca la banda uruguaya La Vela Puerca. Fue la última presentación de su gira 2mil6 por el sur Argentino. Alrededor de 500 personas presenciaron el recital y pagaron entre $20 y $25 la entrada. Pero éste no fue el mismo show que la banda presentó en Neuquén y que costó lo mismo. La mitad del escenario, la mitad del sonido y ¾ partes del repertorio de canciones pegadizas: así fue Roca en comparación.

“Bandas así no se pueden dejar pasar”, me dijo un amigo emocionado. Le hice caso, junté los 25 pesos para la entrada y lo acompañé el sábado (10 de junio) al Club Independiente de Neuquén, en donde se prendió La Vela y apestó a rock.

Pero para mi amigo no fue suficiente un solo show, de casi 3 horas, para transpirar y bailar con su grupo favorito y otras 2000 personas. No, él quería más, y entonces viajamos a Roca para saltar y bailar con lo que fue el cuarto recital de los uruguayos en la región –antes tocaron en Bariloche y en Plaza Huincul-, y el último de su gira 2006.

Cayó un domingo, día raro para un recital de éste tipo. Llegamos a las 9, con la ansiedad de vivir otra fiesta musical, rockera y nocturna. Hacía frío, pero aguantamos firmes hasta que las puertas del Polideportivo El Progreso se abrieron al público. Era la última fecha de una gira de dos semanas de la banda y pensamos que iba a ser inolvidable, como la del día anterior: nos equivocamos.

En comparación con la fecha de Neuquén, La Vela presentó la mitad del escenario (el mismo pre-armado pero sin columnas laterales), casi la mitad del equipo de sonido y, además, tocaron menos temas -el recital duró poco más de una hora y media-. Pero la entrada salió lo mismo, 25 pesos. Claro que también existió otro factor de cambio: en Roca fueron al recital 500 personas aproximadamente (400 anticipadas -a $20- + puerta -a $25- + invitados).

Lo que habría que preguntarse es por qué dos recitales diferentes de una misma banda, tanto en calidad como en cantidad, con diferencia de un día y en dos ciudades del Alto Valle, cuestan lo mismo. ¿Será que la banda llegó cansada al final de la gira? ¿Fue diferente porque sabían que habían vendido menos entradas anticipadas? ¿Porque Roca es más chico? ¿Acaso debido a que la productora perdía dinero? Nunca lo sabremos. En todo caso, lo que de verdad importa es si fue algo justo para la gente.

Nosotros disfrutamos de los dos recitales y de la música, La Vela se esforzó por hacer de cada noche un festival. Aún así, nos quedó un sabor amargo que todavía no podemos olvidar: sabor a diferencia, a engaño, a injusticia.

*ambas fotos son de la página oficial de la banda

14.6.06

Y nadie vio nada

Hoy, 14 de junio de 2006, se cumplen tres años de la desaparición de Sergio Avalos. Sergio fue visto por última vez la madrugada del 14 de junio del 2003 a las 07:00 am. bailando en una de las pistas del boliche bailable “Las Palmas”, en Neuquén capital. Desde ese momento, no se sabe nada más de él. Y nada quiere decir precisamente eso: no hay ningún rastro sobre Sergio, ni sobre lo que en realidad sucedió. Nadie vio nada.

No hacía mucho que Sergio vivía en Neuquén. Con 19 años llegó desde Picún Leufú con la clara intención de diplomarse como Contador Público Nacional en la Universidad Nacional del Comahue. Vivía en la residencia universitaria, donde cultivó fuertes amistades; amistades que todavía no entienden lo que ocurrió ese sábado por la noche.

Sergio estaba en el primer año de la carrera y la madrugada del 14 de junio de 2003 compartió un asado y un partido de cartas con sus compañeros. A las tres se fueron al boliche, que era una de sus pocas salidas, y tenía planes para después: tomar el colectivo para pasar el día del padre en familia.

Sus compañeros, creyendo que se había ido por voluntad propia del boliche, regresaron a la residencia y viajaron a pasar el día del padre con sus respectivas familias. Al regresar, el lunes siguiente, se sorprendieron al notar su ausencia e inmediatamente hicieron la denuncia y confirmaron que nunca llegó a Picún Leufú.

Recién un mes después de la desaparición del joven estudiante, el local bailable fue clausurado por la municipalidad y se hicieron presentes en el lugar peritos de Gendarmería para buscar rastros de sangre o algún otro indicio que diese una pista de lo que había sucedido.

Varias hipótesis comenzaron a barajarse. Los allegados al joven suponen que existió una golpiza por parte de los patovicas y que la misma “se les fue de las manos”. En agosto del 2003 se exhumó un cuerpo que había sido enterrado como “NN” un día después de la desaparición de Sergio en la ciudad de Cutral-Có, que dio un resultado negativo. Un año después, a mediados de junio del 2004, se hicieron rastrillajes en diferentes piletas de oxidación pertenecientes al municipio neuquino, pero nuevamente las pericias tuvieron un final negativo.

La hipótesis más fuerte que circuló apunta a que, antes de ser clausurado, en el local bailable se hizo un contrapiso y que el cuerpo de Sergio fue sepultado bajo una gruesa capa de cemento en el mismo lugar donde supuestamente fue golpeado. Pero el piso del boliche fue levantado por completo, revisaron cada baldosa, cada rincón. Nada.

Hoy se cumplen 3 años de su desaparición, y tanto su familia, como sus amigos y la sociedad toda merece saber la verdad. Sergio Avalos es un desaparecido en democracia. Pero nadie vio nada.

12.6.06

¿Otra vez pasados por agua?

Cada vez que comienza el invierno las lluvias dicen presente. Sin embargo, los lugares que son más propensos a las inundaciones no han sido trabajados por parte del municipio para evitarlas. Vecinos y autoridades hablan sobre el tema.

Ya llegaron las primeras lluvias de la época y con ellas, nuevamente, las innumerables complicaciones en las calles de General Roca. Con el agua que cayó el lunes (5 de junio) de la semana pasada, muchas arterias del centro y de los barrios quedaron anegadas, complicando el andar del tránsito y los peatones.

Luego de las primeras lluvias, los vecinos de la ciudad expresaron su malestar por los inconvenientes que presentan. “Es siempre lo mismo, llueve un poco y nos tenemos que mojar hasta las rodillas para cruzar una calle” se quejó Laura, que caminaba por el centro roquense.

José, chofer de taxi, también se mostró muy molesto: “Acá caen dos gotas locas y no podés salir a la calle” dijo, y agregó: “Los coches se te arruinan y más cuando te metés a los barrios porque ahí no se puede entrar, quedan llenos de barro; todos los años pasa lo mismo”.

Cesar Del Valle, Secretario de Obras Públicas e infraestructura del municipio, justificó lo que sucede, cada vez que hay precipitaciones, argumentando que “Roca esta diseñada en un gran cañadón y todo el agua va hacia el centro”. Según Del Valle, “se está realizando constantemente el mantenimiento de canales y desagües y se empezó con el pavimento”.

El funcionario sostuvo que las zonas más críticas del centro de la ciudad están en la calle Maipú y en la intersección de 9 de Julio y San Juan. Sin embargo, el titular de la cartera de Obras Públicas afirmó que “a finales de septiembre se va a terminar con la rotonda que se esta haciendo y con la que se pretende contrarrestar estos problemas”.

11.6.06

De a poquito, de a poquito, de a poquito...

En General Roca, los locutorios y supermercados no respetan la Ley 25.954 conocida como la Ley del “redondeo”. En lugar de redondear los valores a favor de los consumidores, los centavos quedan para los comercios. ¿Qué piensan los clientes de los locales?

Caminé hasta la calle Tucumán, casi Italia. Entré a un locutorio, hice mi llamada y el marcador indicaba que mi pago debería ser de 23 centavos. Cuando fui a la caja la señorita que atendía me dijo "son veinticinco centavos", y ahí empezó la historia..

En General Roca, como en todas las ciudades de nuestra República Argentina, locutorios e hipermercados se burlan de los consumidores al entregarles mal su cambio. Según la Ley 25.954, toda diferencia menor a 5 centavos debe nivelarse en favor del cliente. Esta reglamentación fue sancionada en 2004 y se la conoce como la "Ley del Redondeo".

Lo grave del asunto es que muchos consumidores no conocen la Ley. Federico, de 22 años confesó: "La verdad que no tenía idea, siempre que voy a los locutorios me cobran más de lo que gasto." Sin embargo, hay clientes que cuentan que tomaron conocimiento a partir de publicidades. "Yo no conocía la Ley hasta que un día la mostraron en la televisión, está bien pero no se aplica en ningún lado", comenta Marcelo (22).

Los hipermercados no muestran actitudes diferentes a las de los locutorios. Norte y La Anónima suelen redondear los precios a su favor. "Siempre pasa eso, todas las ofertas terminan en nueve y no te dan el vuelto", explicó Blanca (52) a la salida de del primero.

Sin diferenciarse del resto del País, donde en cientos de comercios se pasa por alto esta Ley, General Roca forma parte del mapa de la trasgresión. Sin embargo hay lugares y teléfonos útiles para reclamar por los derechos de los consumidores. PADEC, es una de las organizaciones que previene y asesora a consumidores a nivel nacional y en la provincia de Río Negro, ante cualquier queja los ciudadanos pueden dirigirse a Belgrano 544 Piso 5º, Viedma, llamar al teléfono (02920) 425933 o vía correo electrónico a: direcciondecomercio@economia.rionegro.gov.ar